¿Porque quiero volver con mi ex? D:
- No manches vida

- 3 ene 2022
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 18 oct 2023
El objetivo de ésta capsula, es que valores los motivos psicológicos que te hacen dudar, y al mismo tiempo te ayuden a valorar la probabilidad de éxito que tendrás al volver con tu ex.
Se que deberiamos partir del hecho del ¿porque nos fuimos de ahí? Pero antes, debemos enterder lo esencial y seré un poco técnico al principio. Quiero que imagines que la relación de pareja es una burbuja formada por una simbiosis afectiva (o sea, una mezcla de formas individuales de querer) en la que dos participantes con personalidades diferentes ponen en juego la compatibilidad de sus corazones, en otras palabras, imagina una capsula llena de costumbres, malos y buenos hábitos, dinámicas de comunicación, vulnerabilidad e inseguridades personales (que incluyen pensamientos sobre nuestra seguridad económica, seguridad familiar, intelectualidad, traumas infantiles, entre otras cosas) esto en resumen, es un camino que ya conocemos al pie de la letra y que estamos acostumbrados a recorrerlo, en este camino no existe la incertidumbre.
Ahora bien, si volvemos a la pregunta del ¿porque terminamos? Se vuelve indiferente ante los ojos de nuestra psique, aunque haya sido por llevarse mal, malos tratos, violencia, indiferencia, infidelidad, engaño, abuso o cualquier otro motivo.
La ruptura marca una herida que simboliza la frustración acumulada y la incapacidad de gestionar adecuadamente el estrés de la convivencia en el entorno conocido. ¿WHAT?
En palabras simples, el haber terminardo una relación indica que la compatibilidad no es suficiente y la frustración acumulada hizo que la burbuja explotara.
Pero aquí es donde la chancha parió chanchitos y la cosa se pone peor. Una vez terminada la relación, ejercen 3 fuerzas internas que nos impulsan a querer volver a nuestra aparentemente "renovada relación" como si del cielo hubiese bajado el angel cupido y por bondad hubiese cambiado nuestra simbiosis afectiva, lavado nuestro cerebro y puesto una nueva personalidad con detalles de empatia y olvido.
¡Fascinante, no!
La primera fuerza, es la abstinencia:
Un desesperado esfuerzo de nuestra mente para generar dolor emocional, un cataclismo dopaminergico es lo que tiene que enfrentar el enamorado, o en las relaciones más viejas, el más apegado. Aquí inicia el desespero, como un adicto a su droga, surgen pensamientos, imágenes, sueños, pesadillas y todo nos recuerda a esa persona.
Sin estrategias de afrontamiento y tolerancia a la frustración, está batalla parece estár perdida.
La segunda fuerza, el bloqueo emocional:
Aca nuestra mente en un desesperado intento por recuperar pequeñas dosis de gratificación, desactiva zonas las del dolor. Exacto, aparentemente se nos olvida milagrosamente todo el dolor que nos causó una relación en decadencia, y por otro lado, activa aquellas zonas de la memoria que nos recuerdan lo maravilloso que fue al principio.
Aca nace la falsa esperanza la cual toma una fuerza titanica que se aferra al(a) ex como un niño a su juguete favorito al que le fue arrebatado, entre caprichos, berrinches y arrebatos sostenemos la esperanza de un milagroso cambio que ocurrió en días. Que conveniente, no?
La tercera fuerza, temor a lo desconocido:
Un ataque directo a los miedos más profundos que despiertan nuestras inseguridades, como dice el dicho "más vale viejo conocido que nuevo por conocer". Acá nace el temor a la insertidumbre, una fuerza contraria al crecimiento personal que nos hala a lo aparentemente seguro y conocido. Acá despiertan los muertos que creímos haber enterrado:
Ya para que? Ya estoy vieja(o)
Quien me va querer así como soy?
Mis hijos crecerán sin padre...
Nadie va querer a mi hijo(a) como su padre...
Me da miedo estar sola(o)
Necesito cariño, pero desconfío de alguien más
No tengo amigos(as) y no se como hacerlos
Mi familia no me quiere, estoy sola(o)
Empezar a conocer a alguien me aburre
No me alcanzarían las líneas para transmitir los cientos de inseguridades irracionales que he escuchado en terapia.
Así es, una vez culminado este proceso, estalla la maravillosa bomba de frases clásicas donde el perdón, los te amo, no lo volveré hacer, te necesito, sin ti no lo lograré, eres lo mejor que tengo en mi vida, etc...
Una etapa llamada "Honeymoon syndrome" o el síndrome de la Luna de miel, un clásico de las mejores historias de amor proyectadas en la escena nuestras vidas.
Entonces, ante tanto abucheo y malas referencias del amor en repetición, les declaro que no todo está perdido, ya que muchas veces se trata de mala comunicación, o alguna de nuestras áreas de convivencia solamente están limandose para encajar uno con el otro.
Lo recomendable es asistir a psicoterapia y validar el mejoramiento de la relación, sin embargo, no todos acceden a esta oportunidad por lo que recomiendo limitar tu entusiasmo de estar volviendo cada vez que terminan, si eso de volver una y otra vez, a modo personal en mis relaciones pasadas siempre me he dado una oportunidad de volver, no más que eso.
Lo segundo recomendado es volver con tus límites establecidos y demandas afectivas, ya que no solo ayuda a mejorar la relación, si no que nos permite medir el equilibrio sano que tendremos en ella.
Así que buena suerte!!
Dr. Manfred Rodríguez
Psicólogo y Psicoterapeuta
Director del Centro de Atención Psicológico Integral Recupera (CAPIRe)
Atención virtual nacional/internacional 💻
Atención presencial Costa Rica, San José y Coronado 📍
WhatsApp +506 70555338
@psicologomanfredcr





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